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El descubrimiento de Sipán

En el año 1987 en el contexto de la crisis que vivía entonces el país se produjo el descubrimiento de la llamada tumba del Señor de Sipán convertido inmediatamente en un suceso de interés mundial y gran noticia positiva del Perú. 

La investigación fue realizada por un equipo pequeño de arqueólogos liderado por el Dr. Walter Alva, acompañado por el arql. Luis Chero, antrop. Susana Meneses y Juan Martinez.

Este acontecimiento fue ampliamente difundido internacionalmente y calificado como uno de los diez descubrimientos más importantes del ciclo XX, al mismo nivel de Tutankamón, Egipto; la Tumba de Pacal, México; la Tumba del Emperador Quin Shi Huang, China y Machu Picchu.

Por tratarse de la primera tumba intacta de un gobernante del antiguo Perú, documentado científicamente, Sipán marcó un hito importante, cambiando radicalmente la arqueología peruana. Los investigadores lo mencionan hoy como “un antes y después de Sipán”.

La cultura mochica pasó a ocupar el sitial de las grandes civilizaciones de América, reactivándose el interés por su investigación en los niveles académicos e impulsando el surgimiento de otros proyectos de investigación en el norte del Perú.

De otro lado, en las universidades peruanas se fortaleció el interés por la arqueología e incrementaron las vocaciones. Además, las investigaciones de Sipán y otros monumentos arqueológicos del país generaron la necesidad de promulgar leyes y crear dispositivos administrativos para salvaguardar nuestro patrimonio cultural.

El caso del saqueo y tráfico ocurrido en Sipán poco antes de la investigación arqueológica (otras tumbas de las cuales han sido recuperados algunos objetos sobre todo cerámica), así como los trámites realizados por los arqueólogos ante el gobierno norteamericano, permitieron la promulgación de la Ley de Emergencia Sipán y después la firma de los primeros convenios internacionales para la lucha contra el tráfico de bienes culturales, consiguiéndose importantes repatriaciones como el llamado “protector coxal” que venía ofertándose en el mercado negro del arqueotráfico.

La trascendencia y características del descubrimiento comprometieron al equipo de arqueólogos a asumir una investigación larga y difícil y a veces incomprendida gestión que permitiera conseguir los fondos necesarios para la construcción de un museo digno de albergar este tesoro cultural del Perú. Se propusieron una arquitectura monumental inspirada en las antiguas pirámides mochicas que junto a una museografía espectacular y didáctica han permitido después de su inauguración en el año 2002 su calificación entre los más importantes de su género en América y motivo de orgullo de los lambayecanos.

El Museo Tumbas Reales De Sipán es uno de los museos más concurridos del Perú y se ha convertido en uno de los destinos turísticos iconos de Lambayeque, además ha traído consigo desarrollo de las familias que puede verse en las empresas de hoteles, transporte, restaurantes, recreos y otros servicios.

Este museo ha pasado a ser considerado un significativo Centro Cultural que sirve para todo tipo de convenciones nacionales e internacionales y en lugar de encuentro del pueblo lambayecano con su identidad y su cultura.